Me gusta reencontrarme con algún “yo” del pasado que dejó algún texto íntimo con destinatario incierto y que no pasó de borrador; al leerlo se convierte en la llave de una alcoba que encierra un tiempo remoto y olvidado.
Me gusta reencontrarme con algún “yo” del pasado que dejó algún texto íntimo con destinatario incierto y que no pasó de borrador; al leerlo se convierte en la llave de una alcoba que encierra un tiempo remoto y olvidado.